La cleptomanía, el impulso de robar aquello que no necesitas

El Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM)  utilizado por la mayoría de los profesionales de salud mental para diagnosticar trastornos mentales enumera 5 criterios diagnósticos para la cleptomanía:

  1. Robos repetidos de objetos que no son necesarios, ya sea para uso personal o por su valor monetario.Aumento de la tensión inmediatamente antes del robo.
  2. Placer o alivio al cometer el robo.
  3. El robo no está motivado por ira o venganza, y no es causado por una ilusión o alucinación.
  4. El comportamiento no se explica mejor etiquetándolo como un trastorno de conducta, episodio maníaco, o un trastorno de personalidad antisocial. 4

Posibles causas

La causa de la cleptomanía no se conoce con precisión. Hay varias teorías que sugieren que los cambios en el cerebro pueden ser la raíz de la cleptomanía.

La cleptomanía puede estar relacionada con problemas con una sustancia química del cerebro que ocurren naturalmente (neurotransmisor) llamada serotonina, que ayuda a regular los estados de ánimo y las emociones.

Los niveles bajos de serotonina son comunes en personas propensas a comportamientos impulsivos.

La cleptomanía puede también darse en una persona con problemas de autoestima o falta de estabilidad emocional, pues de cierta forma es una manía que busca pasar de una necesidad a tener algo y al tomarla convertirse en un sentimiento de vergüenza o remordimiento.

Tratamiento sugerido

Se trata de un trastorno mental y por ello la terapia se debe enfocar sobre todo hacia el control de los impulsos, siendo la estrategia cognitivo-conductual una de las más recomendable.

Por esto mismo es recomendable la intervención de un profesional que pueda valorar la existencia de esta enfermedad y acompañar al paciente en su camino de recuperación.

De hecho se suele acompañar la terapia con algún antidepresivo(fluoxetina, naltrexona) recetados siempre por el psiquiatra con el que el psicólogo haga equipo para potenciar la terapia de recuperación. 

Hay poca evidencia sobre la prevención de la cleptomanía: Una educación saludable, relaciones afectivas positivas, y manejar situaciones estresantes de forma inteligente pueden reducir la incidencia de los trastornos de cleptomanía y aquellos coexistentes.

Como en casi todos los trastornos psicológicos, los resultados varían dependiendo del paciente y su condición, pero cuanto antes inicie el tratamiento más eficaz será la cura.

Por esto mismo es importante que los padres estén atentos si ven que alguno de los hijos, desde pequeños, muestran este tipo de comportamiento. 

Ciertamente, como con todos los trastornos, además de la atención psicológica profesional, es importante que la persona que tiende a este tipo de comportamientos sea consciente de su situación y de los peligros personales y sociales en los que puede incurrir de manera que busque, en la medida de sus posibilidades, redimensionar los daños e implicaciones de esta conducta antisocial. 

Fuente: Aleteia

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