Al menos por hoy, usaré el teléfono solo para hablar

WOMAN,BED,PHONELa aplicación de teléfonos móviles Moment lleva la cuenta de cuánto tiempo se utiliza el dispositivo, y puede incluso alertar si se supera el límite diario establecido. “Deja de lado tu teléfono y vuelve a tu vida”, lleva como lema.

Aún cuando aplicaciones como Moment y distintos estudios nos advierten que pasamos demasiado tiempo mirando el celular- algunos hablan de hasta cuatro horas diarias pendientes del teléfono- seguimos cabizbajos caminando y aprovechando cada segundo supuestamente libre para revisar si nuestro teléfono tiene alguna novedad para nosotros. Continuar leyendo “Al menos por hoy, usaré el teléfono solo para hablar”

12 consejos para padres en la guerra contra el alcohol en menores

Las cifras son de miedo. En España, por ejemplo, cada año se producen 6.000 comas etílicos en menores de edad.

Ante esta situación, el Estado ha decidido tomar medidas y aprobar una ley que ayude a corregir esta situación tan deplorable.

La Comisión Mixta para el Estudio del Problema de las Drogas aprobó ayer (casi por unanimidad) el informe base para una nueva ley del alcohol.  Continuar leyendo “12 consejos para padres en la guerra contra el alcohol en menores”

Para ser fuertes: aprender a sacar ventaja de los problemas

San Pablo lo dijo bien claro: “Por lo demás, sabemos que en todas las cosas interviene Dios para bien de los que le aman”  (Romanos, 8, 28).  En todo, en lo bueno y en lo malo, la mano de Dios va obrando a nuestro favor.

¿Te has preguntado alguna vez qué quiere Dios con una enfermedad que se te vino encima? ¿Alguna vez le has preguntado al Señor en qué te benefició un viaje que no pudiste hacer?. Hay tantas cosas que suceden en nuestra vida que las vemos como desgracias, y Dios, por el contrario, está dándonos a través de ellas una oportunidad para algo mejor. Continuar leyendo “Para ser fuertes: aprender a sacar ventaja de los problemas”

Alimenta tus mayores deseos apagando los pequeños

Imagen relacionadaTengo que reconocerlo, no me gusta renunciar a lo que deseo. Porque justamente el deseo es lo que mueve mi corazón y me hace sediento y hambriento. Mueve todas las fibras de mi ser. Me pone en camino.

El deseo es el motor de mi alma. El deseo más hondo es el ansia de infinito que tengo muy dentro. Un ansia de ser eterno. De amar para siempre. De ser amado para siempre y sin límites. Sin condiciones. Sabiendo que yo mismo tengo límites y condiciones. Continuar leyendo “Alimenta tus mayores deseos apagando los pequeños”

La historia de dos bebés en el vientre de su madre

Resultado de imagen de dos bebes vientre de su madreEn el vientre de una mamá había dos bebés. Uno preguntó al otro:
-¿Tú crees en la vida después del parto? El otro respondió:
-Claro que sí. Tiene que haber algo después del parto. Tal vez estamos aquí para prepararnos para lo que vendrá más tarde.
-Tonterías -dice el primero- No hay vida después del parto. ¿Qué clase de vida sería esta?
El segundo dice:
-No lo sé, pero habrá más luz que la hay aquí. Tal vez podremos caminar con nuestras propias piernas y comer con nuestras bocas. Tal vez tendremos otros sentidos, que no podemos entender ahora. Continuar leyendo “La historia de dos bebés en el vientre de su madre”

Madre Teresa de Calcuta: ¿Tenemos ojos para ver esto?

Resultado de imagen de rechazoTengo el sentimiento profundo de que, sin cesar y en todas partes, se revive la Pasión de Cristo.

¿Estamos dispuestos a participar de esta Pasión?

¿Estamos dispuestos a compartir los sufrimientos de los demás, no tan sólo allí donde predomina la pobreza sino en toda la tierra?

Me parece que la gran miseria y el sufrimiento son más difíciles de resolver en Occidente.

Recogiendo a algún hambriento en la calle, ofreciéndole una taza de arroz o una rebanada de pan, puedo apaciguar su hambre. Pero aquel que ha sido golpeado, que no se siente deseado, amado, que vive en el temor, que se sabe rechazado por la sociedad, este sufre una forma de pobreza mucho más profunda y dolorosa. Es mucho más difícil de encontrar un remedio para él.

La gente tiene hambre de Dios. La gente está necesitada de amor. ¿Tenemos nosotros conciencia de ello? ¿Lo sabemos? ¿Lo vemos? ¿Tenemos ojos para verlo?

A menudo nuestra mirada se pasea sin detenerse sobre nadie. Como si no hiciéramos otra cosa que atravesar este mundo. Debemos abrir nuestros ojos, y ver.

Por santa Teresa de Calcuta

Tienes una carta de María esperando

Resultado de imagen de virgen maria y niño hermanas de belénAmado hijito/a:

Quise escribirte esta carta para que no te olvides que estoy a tu lado, a los pies de tu cruz velando por ti como lo hice por mi Hijo Jesús, al que con tanto amor y a la vez tanto dolor te regale para que pudieras salvarte. Continuar leyendo “Tienes una carta de María esperando”

Hora Santa del Jueves Santo

Imagen relacionadaA continuación os dejamos la Hora Santa que hemos tenido en las parroquias de San Cristóbal de los Ángeles en el templo de San Lucas a las 21 h. Continuar leyendo “Hora Santa del Jueves Santo”

Tengo que repetirle todo a mi hijo y es desesperante

Resultado de imagen de niños con el movilPonte los zapatos, ordena tu cuarto, vete a la ducha. Las instrucciones no son complicadas, pero pueden ser motivo de crisis diarias.

Por un lado, el padre o la madre repite una petición una y otra vez; por otro lado, el niño está en su burbuja y continúa lo que está haciendo sin oír (o como quien no oye). A lo largo de los días, la repetición crea un patrón en el que todos se quedan atascados. Continuar leyendo “Tengo que repetirle todo a mi hijo y es desesperante”

Mamá, me tengo que ir

Tal vez tardes en entender, tal vez llores incontables noches al ver el nido vacío, tal vez me llames con esa voz embargada, dolida, de quien guarda un mundo de nostalgia en un nudo en la garganta,pero mamá, me tengo que ir.

Tengo que aprender a separar la ropa por colores a la hora de lavar, tengo que descubrir que los platos se quedan en el fregadero al día siguiente, que el olor de la bañera limpia es bueno, principalmente cuando yo lo limpié. Continuar leyendo “Mamá, me tengo que ir”